Disfunción eréctil - Laura Montes
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Disfunción eréctil

Disfunción eréctil

Disfunción eréctil, impotencia… aquello no se levanta….
¿Qué es? Se define como: La incapacidad reiterada para lograr y mantener una erección con la suficiente rigidez que permita al individuo completar una relación sexual satisfactoria.

La disfunción eréctil, es la incapacidad reiterada para lograr y mantener una erección con la suficiente rigidez que permita al individuo completar una relación sexual satisfactoria.

Esta pérdida de erección puede ser:

No debemos confundir tener pérdidas de erección de manera aislada y casual  con tener una disfunción eréctil, una nueva pareja sexual, el estrés, la depresión, el cansancio, etc. pueden ser los desencadenantes de una situación concreta. Y se establece que al menos tiene que suceder en un 25% de las relaciones sexuales.

 

Lo más frecuente es el trastorno secundario y parcial, no sólo porque en la disfunción eréctil la edad es un factor importante con el normal descenso de erecciones satisfactorias, si no porque además en hombres de hasta 50 años, se estima que el origen es psicológico casi en el 90% de los casos.
Y aquí el tema realmente da para un amplio debate, puesto que existe y ha existido siempre a nivel socio-cultural una asociación entre erección y masculinidad. Las relaciones sexuales en su gran mayoría siempre han girado entorno a relaciones coitales y por tanto centradas en tener siempre el pene listo para el ataque, lo cual incrementa la presión en el hombre.
Si a esto además le sumamos que en parejas heterosexuales la mujer al fin ya es un ser sexuado y participa activamente de su sexualidad, el ego masculino a veces se ve mermado e incrementa de nuevo la presión y ya por último la igualdad sexual, que genera puntos de encuentro entre los diferentes roles sexuales, nuevas formas y prácticas de expresar la sexualidad y que ponen de nuevo en jaque los históricos conceptos de masculinidad y sexualidad, generando miedo al fracaso.Así que ante esta situación de cierta presión sobre el género masculino y frente a un trastorno de este estilo, dónde por mucho que se quiera, no se puede disimular… La ansiedad, la presión social y la respuesta individual o de la pareja sexual ante el hecho, ataca directamente a la autoestima masculina, al bienestar psicológico y a la salud sexual, generando cierto miedos y ansiedad en sus futuros encuentros sexuales, al querer de manera consciente evitar dicha situación, en ocasiones se agrava aún más.

Pero,

¿Cómo funciona en realidad una erección?

En la disfunción eréctil, si su origen es psicológico esa orden que envía el cerebro se queda a medio camino, queda bloqueada por otros factores y la atención la envía a otras funciones.

Y, ¿Cuáles son las causas?

Pueden derivar de alteraciones orgánicas o fisiológicas, principalmente de: enfermedades cardiovasculares, diabetes, insuficiencia renal, enfermedades neurológicas o por la ingesta de fármacos y el consumo de drogas como el alcohol y el tabaco.
En su gran mayoría la disfunción eréctil proviene de factores psicológicos, por un lado aquellos que derivan de la educación sexual recibida, de una restrictiva educación religiosa y moral, expectativas generadas sobre el sexo, experiencias sexuales negativas o traumáticas o trastornos de personalidad. Y por otro alteraciones psicológicas como el estrés, la depresión, la ansiedad, una baja autoestima, la autoexigencia, relaciones de pareja conflictivas, ansiedad y anticipación al fallo sexual, etc.Lo más importante es identificar el origen mediante una entrevista y análisis clínicos en profundidad para poder establecer el tratamiento específico y adecuado para su solución.
Bien a través de tratamientos farmacológicos, como el famoso Viagra entre otros o tratamientos hormonales, y la terapia psicosexual.
Y exceptuando algunos casos, en mi opinión, es la segunda opción la mejor de la soluciones, la primera es efectiva cuando su origen es fisiológico, en el caso de ser psicológica, tan sólo supone un parche momentáneo al problema, por lo que es importante: Dar el paso e identificar el problema, deja los miedos y tópicos a un lado y lánzate a buscar soluciones. Es importante que tu pareja sexual esté involucrada en todo el proceso, será parte fundamental también de lograr un resultado óptimo.

Dejar a un lado la penetración en las relaciones sexuales y centrarse en la focalización sensorial, ayudará a eliminar barreras y miedos ante el fracaso y a suavizar expectativas, enriquecer y aprender a disfrutar de una vida erótica y potenciar la comunicación sexual, son herramientas fundamentales para lograr tener de nuevo una sexualidad satisfactoria.

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